Colaboración: El nuevo placebo organizacional

Escrito por Luis David Tobón López. Publicado en Artículos

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Publicado el agosto 07, 2014 con No hay comentarios

Por: Luis David Tobón López.  La colaboración por aquí y la colaboración por allá. Es un tema del que está de moda hablar, y que casi es el recetario para cualquier problema que se tenga en el entorno laboral. Similar a lo que ocurre con la palabra mágica de los médicos. Tenés un dolor de cabeza, estrés, un mareo que no se quita y zumban los oídos, una vez más es el estrés. Parece la campanita de la inspiración para dar sin dudas las soluciones certeras.

La colaboración, solución mágica para todo y para todos...

La colaboración, solución mágica para todo y para todos…

Y no pretendo decir que no sea cierta la importancia de la colaboración y la participación. De hecho, he escrito varios posts al respecto y soy uno de sus defensores. Sin embargo, cuando se convierte en el cliché, la solución se parece mucho al efecto placebo. Y confiamos en que el antídoto fácil y complejo para los problemas de comunicación interna, de nuevos proyectos, de cambio e innovación o de gestión del conocimiento tienen una palabra clave y única: ¡La colaboración!

De hecho recomiendo y me gusta muchísimo la TED de Howard Rheingold cuando habla del nuevo poder de la colaboración; y aquí me podría quedar citando autores y libros sobre la colaboración, excedentes cognitivos, inteligencias colectivas y otros cuantos etcéteras.

Y bien, ¿Por qué estoy criticando algo en lo que creo, sobre lo que defiendo y que aplico en las metodologías cuando realizo capacitaciones y consultorías? Sencillamente, porque se pone la palabra por delante, pero el hecho por detrás. Y la palabrita mágica no actúa porque sí. No hay que ser un Harry Potter, para mover la varita y que cambien las cosas en milésimas de segundos. La colaboración necesita:

-      CONFIANZA
-      AUTENTICIDAD
-      ACCIÓN PERMANENTE
-      CLIMA ADECUADO
-      FLUIDEZ, NO SE IMPONE
-      EJEMPLO, NO SE REPROCHA
-      REAL INTERÉS
-      VISIÓN DE CONTEXTO
-      ADAPTABILIDAD

Y en especial, la colaboración necesita INTELIGENCIA Y ENFOQUE. Si no sabemos para qué colaboramos ¿Por qué debemos colaborar? ¿no les suena eso que en las redes sociales internas los empleados deben aportar? Sí y escriben cualquier cosa por temor a no perder sus empleos. Pero si no somos los primeros convencidos en creer en la colaboración, y en aplicarla sabiendo para qué lo hacemos, nos quedamos en el limbo de la palabra que lo mismo nos sirve para hacer un puente que para despedazarlo.

No abusemos de una palabra con tanto poder, revisemos el contexto, enfoquemos las preguntas y demos soluciones con sentido común y relaciones de confianza entre personas. La colaboración surge por y con PERSONAS, no ocurre porque sea posible en una plataforma crear un foro o un documento compartido. Por supuesto bien se podría crear un documento compartido sólo para escribir lo primero que se nos ocurra, o los espacios de ideas disruptivas y DIVERGENCIA; como mal o bien se llama en el Design Thinking, pero en ese mismo hecho, ya hay un propósito.

La colaboración recupera su esencia cuando se demuestra. Y no es que nos tengamos que quedar muchos años esperando para aplicarla con inteligencia, de hecho puede ocurrir en segundos.

Les dejo éste video ya viral, que demuestra la esencia de la colaboración en segundos. Hubo convicción, enfoque, y resultados. Y surgió al instante.

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